Se trata de una serie de ensayos experimentales sin valor
estadístico.
Hemos manejado varios casos con resultados positivos.
El método exige la colaboración estrecha entre dentista y
psicoterapeuta.
Lo casos tratados se corresponden con recidivas por fracaso de
terapias anteriores.
La mejoría es significativa desde las primeras sesiones tanto
objetiva como subjetivamente (los pacientes salen reforzados
psicológicamente al lograr vencer el vicio).
Efectos colaterales no han sido observados.
La onicofagia es un hábito patológico con gran prevalencia en
infancia y juventud.
La incidencia en estética dental y manual es evidente.
Conseguimos mediante un sencillo procedimiento un apoyo importante
para la terapia conductual.
Nuestro aditamento no dificulta la relación social de los pacientes
haciendo posible un tratamiento continuado sin perjuicio de dicha
relación.
Se trata de un método económico para los pacientes.
Supone una nueva arma terapéutica para el odontólogo general, lo
que redundará en beneficios para el consultorio.
La técnica de aplicación es de fácil asimilación por auxiliares
e higienistas.
Tratamos en este trabajo la presentación de una propuesta
experimental para el tratamiento de la onicofagia que deberá ser
ampliada en posteriores estudios de investigación.