ONICOFAGIA
FRENTE A ESTÉTICA DENTAL
MATERIALES Y MÉTODOS
El tratamiento propuesto está
diseñado para la colaboración entre el psicoterapeuta y el odontólogo.
El primero pondrá en marcha, tras el análisis de las causas que han
llevado al hábito onicofágico, la terapia de modificación de conducta.
El odontólogo fabricará el dispositivo que describimos y lo controlará
en visitas sucesivas. La comunicación entre psicólogo y dentista será
fluida a lo largo del proceso. Es esencial que el sujeto esté dispuesto
a abandonar el mordisqueo.
Tomaremos unas medidas de alginato de
los maxilares del paciente. En taller con una plancha rígida
termoplástica de 0.8 mm. fabricaremos un molde del maxilar
superior.

FIGURA 2.- Férula sobre
modelo.
Totalmente escotada por mesial y distal
Se recorta la plancha hacia
mesial desde primer premolar de un lado a primer premolar del cuadrante
opuesto. Distalmente liberaremos a partir de los primeros molares (figs.
2, 3).
Obtendremos finalmente una férula parcial de levantamiento
de mordida que cubrirá premolares y primeros molares de ambas
hemiarcadas. Preservaremos el arbotante palatino para dar solidez al
conjunto.

FIGURA 3.- La férula anterior en
visión lateral.
Cubrimos premolares y primer molar
Una vez colocada la férula en
boca del paciente, queda una mordida abierta anterior que dificulta
totalmente el but a but con lo que la acción de morder uñas es
totalmente impedida (figs. 4, 5, 6, 7).

FIGURA 4.- Férula en boca: se
aprecia el levantamiento
de la mordida impidiendo el but a but del
grupo anterior.
Obsérvese la pérdida de esmalte en el incisivo
central
por el contínuo microtraumatismo al
mordisquear.
En nuestra experiencia el
aparato diseñado no estorba la comunicación normal de los pacientes.
Esto constituye un avance importante pues anteriores procedimientos
(capuchones de dedos, entablillamiento del codo,...) son incompatibles
con la relación social, cuestión fundamental como causa de fracaso
terapéutico.
El uso es continuado, incluso en horas de sueño,
únicamente quitándolo para comer.

FIGURA 5.- Férula en boca. Vista
frontal.
mordida abierta anterior que impide el mordisqueo.
Para
apreciar las zonas de desgaste y abrasión en
incisivos.
No hemos observado alteración
oclusal ni signos de disfunción temporo-mandibular hasta el momento en
el curso de los casos tratados, dado la brevedad del uso de la placa con
el método que proponemos (3 a 4 semanas). No obstante, un estudio
estadístico será necesario.
Pensamos que de afectar
ocasionalmente la oclusión céntrica los cambios serán livianos,
solucionables con un mínimo equilibrado anterior y posterior al
tratamiento (Dr. Larena Avellaneda ref.
internet 1). ref.
internet 1.

FIGURA 6.- Visión lateral del
mordisqueo.
El but a but produce la sección ungueal.

FIGURA 7.- La foto anterior pero con la
férula en boca.
Es imposible el mordisqueo.
Hay que advertir, para
mantener la moral del sujeto, que tras el cese del hábito las uñas y
tejidos periungueales deben restablecer su condición normal
paulatinamente. Los tejidos mortificados durante años requieren un
tiempo mínimo para ofrecer una morfología sana.
A las 8 semanas
hay una buena apariencia pero las uñas son todavía blandas.
Normalmente se da el alta a las catorce semanas cuestión que hay
que hacer observar a los pacientes para que tomen conciencia del hecho y
no pierdan su decisión (fig. 8).

FIGURA 8.- Al
mes de instaurada la terapéutica.
La uña ha crecido, los tejidos
periungueales han sanado.
Compara con figura 1.