El tratamiento bajo la Semejanza de
síntomas es el principio terapéutico de la medicina homeopática:
El cuadro patológico personal del paciente y el examen de los síntomas
que generaría un medicamento en el cuerpo humano tienen que coincidir.
En la terapia homeopática se da al
paciente un remedio homeopático basándose en los síntomas
individuales. La medicina homeopática se elige según la "huella
digital" personal del paciente e influye como agente sutil en el
cuerpo astral del paciente. Así se da un estímulo específico para la
activación de los poderes propios del cuerpo, para la autocuración y
regulación, cuyos efectos terapéuticos sobrepasan lejos las
posibilidades de tratamiento de la medicina académica. En la homeopatía
no están tratados o suprimidos síntomas aislados sino se alcanza y
trata a la persona como conjunto total, psiquica y fisicamente.
Con este método terapéutico se
puede tratar todas las enfermedades (excepto el cáncer) y se puede
curar incluso enfermedades crónicas como el asma, alergias, reuma,
insomnio, etc. La homeopatía no conoce efectos nocivos secundarios, al
contrario, aumenta las funciones vitales y hace sentirse mejor.
De más de un mil medicamentos dispone
la Homeopatía actualmente. Establecer el medicamento adecuado, el
medicamento, que corresponde con el caso individual de la enfermedad,
está determinado por el tiempo y hace del diagnóstico homeopático un
complicado arte.